Sirius – Dictados de los Maestros Ascendidos

Mi Gran descubrimiento
El Mundo Divino está ahí donde yo me encuentro y donde cada uno de ustedes está[1]



Tatyana N. MickushinaLos "Ángeles y Milagros" están en todos lados y ustedes también pueden experimentarlos en sus vidas. Tatyana N. Mickushina comparte su experiencia muy personal de conectar y recibir los Mensajes Divinos de cerca de 50 Maestros Ascendidos, quienes son conocidos por muchos de los lectores: Sanat Kumara, Gautama Buda, El Morya, Jesus, Madre María, Saint Germain, quienes continuan en la tradición de la Sociedad de Teosofía, Puente de Libertad, La Fundación Saint Germain y Summit Lighthouse.

Lo que es único acerca de esta Enseñanza actual de los Maestros Ascendidos es que ha sido entregada específicamente para la humanidad de hoy, en nuestro mundo moderno... Estos Seres Cósmicos Superiores viven en un plano más sutil de la existencia, sin embargo extienden su mano de ayuda a la humanidad en este momento crucial, para recordarnos las Leyes del Universo que han sido olvidadas en nuestro mundo moderno. La Enseñanza presentada aquí es esa Ley del Universo y cada quien encontrará algo diferente en ella, algo muy necesitado y cercano a su corazón.

Los Mensajes cubren temas importantes como la Ley del Karma y Reencarnación, la necesidad de Compasión, Misericordia y Amor Incondicional.

Casi 500 Dictados Iluminados se han recibido desde Marzo de 2004 cuando a Tatyana Mickushina se le fue otorgado el Manto de la Mensajera y continúa siendo guiada directamente por los Maestros Ascendidos.

Cada Mensaje entrega directamente Sabiduría Divina y Energía Divina a todo aquel que los lee. Este es el "Milagro" en la vida de Tatyana Mickushina que comparte con toda la humanidad para ayudarnos a elevar nuestra consciencia en este crítico momento de la historia de la humanidad.

Ustedes también pueden experimentar "Ángeles y Milagros" al leer, comprender y seguir las simples instrucciones proporcionadas en esta increíble Enseñanza - puede cambiar sus vidas!

Nací en la región sur de Siberia del Oeste, en la ciudad de Omsk, en un estado que ya no existe - la Unión Soviética.

Toda mi vida ha evolucionado más allá de mis deseos y aspiraciones, como por sí misma.

No aspiraba a Dios. Sin embargo, a la edad de quince, experimenté una lesión debido a un deporte, y debido a varios errores médicos, empecé a morir. Tuve septicemia, una infección común de la sangre. Estuve muriendo por una semana, y entonces, inesperadamente, empecé a mejorar.

Cuando desperté, de repente me di cuenta de que había vuelto de otro mundo. Y me sentía tan bien en ese mundo, mucho mejor que en el mundo físico que me rodeaba. Dos ideas vinieron a mí: la primera, me di cuenta de que Dios existe y que debía encontrarlo y la segunda, que debía aprender.

Sin embargo, en la sociedad en la que vivía, se decía que no había Dios. Por lo tanto, no podía encontrar en ninguna parte conocimiento acerca de Dios.

Me gradué con honores de una Universidad técnica y por 13 años trabajé en una oficina de construcción en diseño de tecnología del espacio.

Entonces empezó la Perestroika y dejó de llegar el salario. Estudié contabilidad y trabajé como contadora en jefe en una pequeña empresa por 10 años.

En 1997, encontré la Enseñanza de la organización estadounidense Summit Lighthouse. Visité varios eventos de esta organización que se presentaron en Rusia.

Muchas de las personas que conocía querían ser mensajeros y recibir dictados de los Maestros. Yo no quería eso, pero pensaba cada vez más en lo que había sucedido a los 15 años: debía encontrar a Dios.

En 2000, apareció una persona en mi vida que me ofreció a enseñarme a meditar. Yo no quería meditar.

Sin embargo, después de varias peticiones insistentes de esta persona, acordé tratar.

Literalmente, en un par de meses empecé a escuchar a mi Ser Supremo, y entonces empecé a escuchar a mi Maestro en el plano sutil. Un Maestro siguió a otro: Kuthumi, Sanat Kumara, Surya, Maitreya, Shiva y otros. Durante las meditaciones, ocurría un enorme trabajo dentro de mi conciencia y mi subconsciente. Me enseñaron a escuchar a los Maestros. Empecé a escuchar cada vez mejor.

Les había tomado a los Maestros tres años abrir mis chakras y sintonizar mi sistema de chakras.

En 2002, en el espacio de 4 meses, pasé por una gran prueba. Si en este momento me la ofrecieran, no sería capaz de pasar por ella de nuevo. Estaba completamente destruida. A veces no tenía la fuerza ni para preparar una comida para mí misma.

Antes de que iniciara el año 2003, el Señor Maitreya vino y en Su Presencia repentinamente sentí una extraordinaria humildad ante la Voluntad de Dios: me di cuenta de que yo solo era un pequeño grano de arena en las manos de Dios. El me ama infinitamente. Y yo lo Amo.

Cuando logre ese estado de humildad durante tres meditaciones consecutivas, la prueba terminó.

Seguí meditando. Estas eran meditaciones absolutamente maravillosas. Un día alcancé un estado de completa dicha, donde todo se logra y no hay donde ir - un estado de paz y felicidad completa. No sentía mi cuerpo. Lo único que quería era permanecer en este estado. Pero entonces todo terminó.

Fue mi gran descubrimiento: el mundo Divino está justo donde estoy y donde cada uno de nosotros está. Y solo nos separa de ese mundo nuestro nivel de conciencia, nuestras vibraciones.

Todo el Camino hacia Dios no se encuentra afuera. Está en mi interior.

En 2004, durante la meditación, aprendí que se me había dado el Manto de Mensajera de la Gran Hermandad Blanca.

La Gran Hermandad Blanca es el nombre de la comunidad de Seres de Luz que han alcanzado el siguiente nivel de desarrollo evolutivo. Ellos viven en esferas más sutiles de la Existencia. La palabra "Gran" se refiere al grado superior de logro espiritual de estos Seres. La palabra "Blanca" simboliza las auras brillantes perfectamente blancas de estos seres de Luz. La palabra "Hermandad" habla de un principio completamente diferente en la relación entre estos Seres de Luz. Ellos están continuamente en un estado de Amor y unión entre ellos, y con el Creador de este Universo.

El Manto de Mensajera de la Gran Hermandad Blanca se otorga a los individuos que han recibido un entrenamiento especial - aquellos en quienes la Hermandad confía al representar Sus intereses en el plano físico. El Manto asegura el grado más alto de exactitud, usando una técnica especial para recibir y transmitir a la humanidad los Mensajes de los Seres de las Esferas Superiores de Existencia.

Escribí acerca de este evento en mi diario y lo olvidé por un tiempo. Pensaba que si realmente me hubieran dado el Manto de la Mensajera de la Gran Hermandad Blanca, entonces tendría que manifestarse en el plano físico.

Por ese tiempo, me estaba comunicando con una mujer de los Estados Unidos. Ella recibía dictados de los Maestros Ascendidos en ese momento y era capaz de conectarse con ellos. Una vez, en nuestra correspondencia le dije que se me había dado el Manto de Mensajera de la Gran Hermandad Blanca.

Yo trabajaba como contadora en ese momento, y me parecía que vivía en dos mundos simultáneamente: durante las meditaciones estaba en el mundo Divino, y el resto del tiempo era una contadora ordinaria.

El 31 de agosto de 2004, me despidieron de mi trabajo bajo un pretexto completamente ridículo: perdí una carta de una orden de pago.

Tenía 46 años. Me registré en un servicio de empleo, pero no fui contratada por mi edad. Era imposible encontrar un trabajo por ser "demasiado vieja".

El 3 de marzo de 2005, recibí correspondencia de mi amiga de Estados Unidos que me escribía para informarme que el Maestro Morya había venido a ella y le dijo que mi Manto de Mensajera de la Gran Hermandad Blanca se estaba volviendo activo y que debía empezar a recibir dictados de los Maestros.

Le escribí que escuchaba a los Maestros, pero que nunca recibía dictados de ellos. Entonces me escribió de nuevo.

Era de mañana en Estados Unidos y tarde en la noche donde yo estaba. Le escribí que si los Maestros venían a mi con dictados, ella sería la primera en saberlo. Me dormí. El siguiente día cuando empecé a meditar, Sanat Kumara vino a mí. Vi todo el cuarto lleno de una niebla amarilla-rosa brillante. Sanat Kumara dijo que quería dar un Mensaje a través de mí.

Dije que estaría feliz de recibirlo, pero tenía gripa y dolor de cabeza.

El dijo: "Enviaré un rayo de sanación". Un minuto después, no tenía gripa y todos los síntomas habían desaparecido.

Recibí el primer Mensaje de los Maestros el 4 de marzo de 2005.

Los Maestros continuaron viniendo cada día después de eso. Empecé a recibir un Mensaje al día, de más de 50 Maestros diferentes, seres de Luz que venían de diferentes mundos.

Pasó un mes y continuaba yendo al servicio de empleos, pero no había trabajo para mí.

Mi dinero se terminaba y estuve forzada a racionar mi comida. Comía media taza de avena en la mañana y media taza de trigo o arroz en la tarde.

Y los dictados siguieron llegando diariamente, sin descanso. Los Maestros me pusieron la condición de que los dictados fueran publicados en mi sitio web "Sirius" https://sirius-ru.net el mismo día que llegaban los Mensajes. Actualmente todos los Mensajes en español pueden encontrarlos en http://www.sirius2.net/spain/.

No podía entender cómo estaba pasando todo esto, ni si había algún valor en lo que yo estaba escribiendo. Me sentía avergonzada por el hecho de que mi amiga en Estados Unidos, después de los primeros cinco dictados que recibí, me escribió que debía dejar de recibirlos, ya que supuestamente los estaba recibiendo de mi subconsciente.

Empecé a preguntar a otros amigos, y me enviaban con sus conocidos que eran clarividentes. Todos confirmaban que los Mensajes que recibía verdaderamente eran de origen Divino.

Los dictados continuaron: marzo, abril, mayo y junio. En junio, empezó a ser difiícil para mí mantener el ritmo de trabajo. Me levantaba en la mañana y solo tenía un pensamiento: Tenía que recibir un dictado. La tarde llegaba rápido y tenía un pensamiento: Tenía que recibir un dictado mañana.

Fue muy difícil cuatro meses de intenso trabajo, cuando era necesario escuchar lo que no se podía escuchar y ver lo que no era visible.

Sin embargo fue solo el primero ciclo de Mensajes que los Maestros dieron a través de mí.

Entonces hubo otros doce años del mismo arduo trabajo.

Ya no podía vivir en la ciudad. Gracias a la ayuda de la gente, logré construir una casa cerca de Omsk.




Recibí los Mensajes en esta casa hasta 2012.

El 19 de abril de 2012, fue incendiado un cerco de madera que rodeaba mi casa, desde los cuatro lados. El fuego se esparció rápidamente a los pinos y abedules. La altura de las llamas era de mas de 10 metros. Era una cortina de fuego y humo.

Hubo 5 personas conmigo que pidieron ayuda. Tuvimos que escondernos del fuego dentro de la casa, porque afuera había un calor intenso y humo.

Subí al ático a tomar mis cosas. Sin embargo, escuché el crujido del fuego bajo el techo. Había espuma bajo el revestimiento. Todos estos materiales son altamente inflamables, y el humo es tóxico. Entonces me di cuenta que nos quemaríamos todos. Era inevitable.

Recordé pedir ayuda a Dios. Empecé a gritar: "¡Arcángel Miguel! ¡Ayúdame! ¡Ayúdame! ¡Ayúdame!"

Después de varios llamados, me di cuenta de que el revestimiento había dejado de crujir y el ruido del fuego había disminuido. Más tarde, vi cómo un pino que había tocado el revestimiento del ático con sus ramas, de repente dejó de arder. Los rastros del fuego alcanzaron las ramas inferiores, y éstas se quemaron, pero el pino mismo se había ido, no había sido extinguido.

El hecho de que estábamos a salvo fue simplemente un milagro.

Bajo la insistencia de los Maestros, tuve que dejar Rusia. Me cambiaba todo el tiempo buscando un lugar donde pudiera trabajar y recibir los Mensajes.

En total, había recibido cerca de 500 Mensajes, y cerca de 70 libros habían sido escritos. Muchos libros han sido traducidos al Inglés, alemán, búlgaro, latvio, lituano, portugués, armenio y otros lenguajes.

Me gustaría que la gente entendiera a través de los Mensajes que he recibido que Dios está ahí justo donde nosotros estamos. Y sólo nos separan de El nuestro nivel de vibración.

De hecho, somos todos Dios encarnado. A través de cada uno de nosotros, Dios se Manifiesta.


Cuatro milagros en mi vida.
Tatyana Mickushina




Tatyana N. Mickushina la Revista Awareness[1] Nos complace compartir este artículo muy especial escrito por Tatyana N. Mickushina, recientemente publicado en la Revista Awareness. Esta cálida y reveladora historia de la vida de la Mensajera fue compartida por primera vez con lectores americanos.

La Revista Awareness ha iluminado a los buscadores de verdad y portadores de Luz del Sur de California por 25 años con artículos informativos y fascinantes y productos diseñados para proporcionar vibraciones superiores al Planeta en estos momentos. Cerca de 40,000 revistas se distribuyen en múltiples locaciones en el Sur de California incluyendo Los Angeles, Santa Bárbara, el condado de Orange, San Diego, Ventura y Inland Empire. La publicación también tiene distribución satélite en Arizona, Nuevo México y Hawaii y cerca de 2500 suscriptores en línea. Somos afortunados de tener este artículo en el número de la Revista. Esperamos que lo compartan con otros. Para ver el artículo en inglés, por favor visiten:

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